Tengo el gusto de presentar otro artículo invitado, esta vez de autoría de María Candela, amiga entrañable, del blog "
Murmullos de Callejón
".

Yo entiendo que nuestro vecino reportero considera que cumple apropiadamente su rol y logra que el derecho a expresarse libremente se cumpla con eficacia; mas, como en todo medio de comunicación, un texto periodístico debe someterse a filtros editoriales. Si esta condición se cumple apropiadamente, el medio debería garantizar que todos los puntos de vista sobre un tema específico estén considerados dentro de un artículo confrontando opiniones, testimonios, estadísticas, por ejemplo, cumpliendo así su función de informar a todos y todas sin ocultar las circunstancias que convierte a el aborto en un problema de salud pública.
Si leen el artículo "Aborto seguro, ¡sí, cómo no!" comprenderán el tono sesgado con que este medio de información, amparado en la opinión de "su vecina reportera" aborda un tema tan sensible para las mujeres y hombres ecuatorianos que solo denota una gran desigualdad social.

Comprendamos que el aborto es un tema exclusivo de la pareja, pero que la decisión de interrumpir un embarazo al final involucra única y exclusivamente a la voluntad autónoma de la mujer. Esta sociedad debería garantizar a las ecuatorianas y ecuatorianos información gratuita, libre, oportuna, científica y huérfana de prejuicios acerca de cómo se puede interrumpir un embarazo con medicamentos, de manera segura, con el fin de evitar más mujeres muertas por abortos practicados en la clandestinidad.
Se estima que en el Ecuador se realizan 95.000 abortos cada año y sólo 200 se realizan con las condiciones de higiene necesarias. Continuar negando que a diario 260 mujeres de nuestro país deciden interrumpir su embarazo es continuar invisibilizando este problema de salud pública; según algunos organismos estatales el 18% de las muertes maternas son la consecuencia de abortos inseguros y clandestinos. Aunque tampoco podemos obviar que el aborto es un problema de desigualdad social que las ecuatorianas enfrentamos de forma diversa de acuerdo a nuestra clase y acceso a la información.
Educación sexual para decidir. Anticonceptivos para no abortar. Aborto seguro para no morir.
Como siempre, la despenalización es la solución; mas cabe acotar que esta no obliga a ninguna mujer a interrumpir su embarazo, tampoco aumentará la cantidad de abortos, pero sí evitará la muerte de miles de ecuatorianas. Los invito a participar en el foro que Últimas Noticias tiene en su portal web y ejerecer su derecho a expresar su opinión.
Enlace:
Aborto Libre y Seguro